¿Y si al final no hay una respuesta?

Por José S. Cabrera Pérez

Una de mis grandes incoherencias personales, desde muy temprana edad, y políticas, es mí percepción de género, es decir, que no sintiéndome cómodo con la categoría "hombre/s" formo parte de una Asociación de Hombres igualitarios, feministas,  profeministas o como quieran/queramos definirnos. El sentimiento de estar a los margenes en los espacios identitarios de "hombres" o de "mujeres", como cuando formaba parte de la asociación Aperttura (Asociación de personas transexuales) me sentaba lejos y prácticamente no hablaba, ya que sabia que lo mio tenia que ver con lo "trans*", pero yo no era una mujer transexual, y todas esas narrativas eran diferentes a mí vivencia, esa sensación de estar en los márgenes no es una situación cómoda.

"Si no eres transexual eres cisexual"

Existe una visión binaria con respecto a ser o no ser trans(exual). Recuerdo que alguien se puso en contacto conmigo porque al saber que yo no era transexual y estar familiarizado con los temas trans* e intersex podría hablar desde la cisexualidad. Automáticamente, ¡no!. Después de años de dilema con mi identidad de género, siendo un tema vertebrador en mi vida, siendo mi cuerpo un campo de batalla, no voy a usurpar la cisexualidad porque no es mía, no siento que forme parte de ella, ni vivencial ni intelectualmente. No me pertenece. Hay vida más allá del binarismo cis*/trans*.

Bandera Trans creada por Monica Helm 1999


Recuerdo que esa franja blanca significa varias cosas en la bandera trans: 1) personas que sus cuerpos están en transición, 2) personas que nacieron con cuerpos clasificados como intersex y 3) personas que no se consideran ni hombre ni mujer: bigénero, agénero, intergénero... o queergénero, transgénero.

Una vez más, una asignatura pendiente para septiembre: Mí identidad de género.

Me inspiré en "Grupos ‘no mixtos’, ‘mixtos’ o identitarios: ¿cómo se nombran?", gracias Natalia




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