viernes, 23 de septiembre de 2011

Adolescencia y Bisexualidad.

Por José Antonio Hernández Reyes

15 de julio de 2007. www.opcionbi.org


Sobre el proceso de cómo los adolescentes heterosexuales van descubriendo su sexualidad, su gusto por el otro sexo, de su primer enamoramiento, su primera relación sexual, se han escrito infinidad de páginas. Por cierto sin llamarle heterosexualidad y sin un párrafo siquiera para decir que hay adolescentes que podrían estar viviendo esto de otro modo o con otras personas, con las de su mismo sexo. De manera similar con los adolescentes gays y lesbianas ya desde hace un tiempo se empezó a escribir y ya existe un buen material al respecto. Proceso que si no se vive en la adolescencia, (esta primera sensación de atracción sexual o enamoramiento por alguien del mismo sexo), se vive como una segunda adolescencia. Pero siempre con un final “feliz”, como un heterosexual, gay o lesbiana estable y que será congruente a partir de ese momento con su orientación sexual.


Es por esta razón que la bisexualidad se ve solamente como una fase: si tu hijo se ha masturbado con sus amigos y jugado a ver quién le atina primero a una galleta con su semen, no te preocupes, es solo un juego que no implicará homosexualidad mas adelante; si tu novia tiene la primera relación con una mujer contigo y su historial hasta entonces ha sido solo de hombres, no te preocupes, fue solo una fase y ahora vive su esencia lésbica contigo. Evidentemente la bisexualidad sí puede ser una fase, pero también la heterosexualidad y la homosexualidad pueden ser solamente fases. Si alguien persiste entonces con su bisexualidad en prácticas (porque si persiste sólo en atracción por más que lo diga, no le creerán), entonces se le tacha de inmaduro e inestable.


Algunos y algunas activistas y teóricos bisexuales le dan la vuelta a esta versión, sin cambiar lo que se cree. Fluidez y apertura son motivo de celebración y se convierten en características que es muy bueno tener. Otros en cambio tratan de buscar las formas y las estructuras en las que los y las bisexuales viven su proceso, encontrar las particularidades de sus vivencias y plasmarlas en un modelo tan válido como los ya existentes hetero y homosexual.

Otros (incluyéndome) vemos una falsa dicotomía entre estabilidad y madurez vs fluidez y apertura; aburrimiento y cerrazón vs inestabilidad e inmadurez. Entre si somos como ustedes dicen que somos, pero eso que somos es muy bueno vs nosotros somos como ustedes pero con algunas especificidades que nosotros daremos a conocer. Lo que creo es que algunas personas son muy estables, muy lineales en su modo de vida y en sus procesos personales y esto es excelente; estas personas pueden ser heterosexuales, homosexuales o bisexuales. Que algunas personas son muy fluidas, cambiantes en su modo de vida y en sus procesos personales y esto es excelente; estas personas pueden ser heterosexuales, homosexuales o bisexuales.


Paula Rust, una socióloga que se ha dedicado a investigar los por qués y los cómos de las personas con prácticas e identidades bisexuales, ve a la identidad sexual como un modo de localizarnos a nosotros mismos en un mapa sexual cambiante. El mapa sexual son los contextos en los que vivimos. Hay un mapa por cultura sexual a la que pertenecemos. En mi familia puedo ser simplemente una persona no heterosexual, en un club swinger puedo ser un hombre bisexual y en un club de osos, un chaser (cazador de osos). Así ella cambia la perspectiva y entonces habla de personas tratando de localizarse así mismas en un proceso que puede cambiar, pues nuestros contextos pueden cambiar (irnos a otro país, entrar al ambiente gay de antros, etc.) o puede no hacerlo y en ambos casos se puede ver como algo maduro.


Volviendo a la adolescencia, siempre hay una angustia por tratar de adecuarse a una norma. Paradójicamente nos queremos zafar de las normas domésticas que tenemos con nuestra familia, pero buscamos desesperadamente otra serie de normas a las cuales adherirnos para sentirnos parte de un grupo. Esto puede ser un problema con la bisexualidad debido a la falta de espacios propiamente bisexuales. Los adolescentes bisexuales viven de distintas formas este proceso de descubrimiento o surgimiento de sus sentimientos bisexuales. Creo que es muy útil formular modelos más cercanos a las personas con vivencias particulares (e inevitablemente serán criticados por personas que no se ajustan, tal y como los bisexuales lo hacemos con los actuales), por lo que quisiera poner un granito de arena hablando de las vivencias que más frecuentemente he observado.


Están los bisexuales que empiezan a tener al mismo tiempo y casi con la misma intensidad sentimientos sexuales y de enamoramiento tanto por hombres, como por mujeres. Generalmente, para la gran mayoría de ellos, sus sentimientos por personas del otro sexo no les generan problemas y sí lo hacen sus sentimientos por el mismo sexo, por lo que suelen vivir un proceso muy parecido al de gays y lesbianas. Resalto dos cuestiones: una de ellas es la homofobia tanto interna como externa; según su contexto es más o menos díficil encontrar una persona que pueda comprender y tener una visión positiva de la homosexualidad y de las relaciones con personas del mismo sexo. Todos los prejuicios en contra de la homosexualidad también empiezan a actuar y causar razonamientos como, “si sigo por este camino seré así (solo, promiscuo, degenerado)” o “por tener estos sentimientos soy de esta manera”.

La otra cuestión es el analizar si sus sentimientos heterosexuales son genuinos o no. La respuesta a esta pregunta suele desembocar en una identidad gay, lésbica o bisexual. La no respuesta causa mucha confusión y angustia. Entonces los que deciden nombrarse bisexuales y los que se siguen cuestionando viven también la bifobia interna y externa. Y se encuentran en una situación sin salida. Yo para salir de esta confusión, he decidido nombrarme bisexual y encuentro que esta salida es tomada como la perpetuación de la confusión. Es más difícil encontrar personas con una visión positiva de la bisexualidad y que al mismo tiempo comprendan las especifidades de los adolescentes bisexuales. En esta etapa se pueden haber encontrado ya espacios gays o lésbicos (grupos de amigos, grupos de socialización formales, bares, antros) y haber vivido episodios bifóbicos de manera directa, por lo que muchos buscan con ímpetu algún espacio bisexual. Muchas veces sin éxito. 

Algunos de estos adolescentes pueden entonces verse obligados a elegir una manera de nombrarse e identificarse validada por un grupo o por la sociedad en general. Heterosexualidad u homosexualidad es una cuestión muy fuerte que puede implicar dejar cosas muy importantes para uno mism@ en la decisión.

Hasta aquí he hablado de los adolescentes cuya preferencia por hombres y mujeres es más o menos la misma. Los adolescentes bisexuales que prefieren a las personas de su mismo sexo, tienden a irse precisamente por este lado y suprimir o ignorar con más facilidad sus sentimientos heterosexuales. Aunque no todos lo hacen. Por otro lado también están las personas bisexuales que empezaron teniendo solamente sentimientos homosexuales y sus sentimientos heterosexuales fue una sorpresa tardía y esto les hace vivir un proceso distinto. 

Así mismo los adolescentes bisexuales cuya preferencia es más fuerte del lado heterosexual, son los que lo viven con menos problema. Existen algunos espacios heterosexuales donde la homosexualidad es tolerada siempre y cuando no sea algo tan o más importante que la heterosexualidad de las personas. Un ejemplo son los clubs swinger donde en algunos casos la bisexualidad femenina es celebrada. Y los hombres pueden tener cierto margen de permisibilidad homosexual y pueden incluso contarlo, siempre y cuando no rebasen ciertos límites. Como ejemplo de la diferencia de género las mujeres pueden permitirse estos juegos entre dos mujeres que no se consideraran lesbianas, ni bisexuales, pero en el caso de los hombres tienen que ser entre un hombre para el que es un juego y otro para el que es muy serio o que está etiquetado como gay. Hay excepciones por supuesto, pero estas tienen que permanecer en el closet para que el status de la persona pueda continuar estable.

¿Y tu cómo empezaste a vivir tu bisexualidad?, ¿te encontraste en algo de lo que describí? Te invito a retroalimentarme y que juntos construyamos modelos del proceso de nuestras biSexualidades. Escríbeme a ssadeee@yahoo.com.mx




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